Spaw's por siempre♥


    LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Comparte
    avatar
    ultra lucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 174
    Fecha de inscripción : 09/05/2012
    Edad : 18
    Localización : Venezuela <3

    Re: LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Mensaje  ultra lucerina el Vie Ago 16, 2013 4:50 pm

    No me cansare de decir que esta WN me encantaaaa!! *O*
    avatar
    diana lucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 249
    Fecha de inscripción : 17/05/2012

    Re: LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Mensaje  diana lucerina el Vie Ago 16, 2013 5:14 pm

    siguela me encanta! Very Happy

    alelucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 149
    Fecha de inscripción : 19/05/2013

    capitulo 41

    Mensaje  alelucerina el Vie Ago 16, 2013 5:38 pm

    CAPITULO 41
    -¡Pedro Fernandez! ¿Qué diablos estaba haciendo él aquí?
    -¡Vamos, por favor! -gimió Lucero-. Sólo pasaba por aquí. Y no me importa lo que pienses de lo que has visto. ¡No tienes derecho a comportarte como un bruto!
    -¡Cristo! ¿Cómo crees que me siento al verte con otro hombre? -gruñó Manuel-. ¡Me dijiste que me mantuviera alejado de ti, me estás tratando como si tuviera la lepra! ¡No puedo soportarlo más!
    -Es que no sé qué va a ocurrir ahora -confesó Lucero.
    -Pues yo sí... -respiró Manuel alargando los brazos para levantarla y posar su boca sobre la de ella.
    Aquel fiero y exigente beso dejó a Lucero atónita y tambaleándose. El crudo deseo de Manuel le hizo perder el control, desató todas las emociones que ella tanto había luchado por gobernar. La cabeza le daba vueltas, el corazón le latía acelerado, y la excitación comenzaba a atenazarla. Lucero se estremeció, se agarró al fuerte y musculoso cuerpo de él, gimió desde lo más profundo de su garganta y se agarró a sus hombros.
    Manuel se apartó. Sus ojos brillaban como el fuego mientras contemplaba el rostro de Lucero.
    -Siempre consigues sacar el animal que hay en mí -dijo con voz ronca entrando en la tienda y dejándola en el suelo-. ¿Dónde está el sistema de alarma?
    -¿La... alarma? -repitió Lucero desde otro mundo. Lucero la encontró, la encendió y apagó las luces. Luego tomó el bolso de Lucero y la sacó fuera.
    -¿Qué estás haciendo?
    -Vamos a ir a cenar y a hablar.
    -Pero si no estoy vestida para...
    -Llevas ropa encima, ¿no? Estás maravillosa -añadió Manuel obligándola a entrar en el Ferrari sin mirarla siquiera.



    El rincón del restaurante en el que se sentaron estaba vacío. Lucero levantó la copa de vino. Manuel la miró, pero luego levantó una mano y le quitó la copa.
    -¡No puedes beber eso!
    -¿Y por qué no?
    - ¡Estás embarazada! Es mucho mejor que no bebas nada de alcohol. ¿Es que no lo sabías?
    -¿Y por qué iba a saberlo?
    -Bueno, pues porque eres una mujer...
    -¿Y?
    -Se supone que una mujer sabe ese tipo de cosas - explicó Manuel frunciendo el ceño.
    -Bueno, pues yo no. Tengo veintiún años, estoy soltera y mi único objetivo en la vida es... bueno, era... -musitó Lucero en voz baja-. ¿Por qué iba a interesarme lo que debe o no hacer una mujer embarazada?
    -Pues no lo sé pero... ocurre que Nathan me dio este libro. Es para futuros padres, como yo -explicó Manuel encogiéndose de hombros tras ver la expresión de extrañeza de Lucero-. Sólo lo he hojeado un poco.
    Lucero estaba segura de que Manuel había leído cada palabra. Aquello la conmovió. Él había hecho un esfuerzo mayor que ella, que además trabajaba en una librería.
    -Quieres de verdad a este niño, ¿no es eso?
    -Sólo si tú también entras en el lote.
    -¿Y qué significa eso?
    -Que por tu forma de comportarte ya no sé qué esperar. No quieres estar embarazada, no quieres estar conmigo... excepto en la cama -se corrigió Manuel con una mirada desafiante.
    -Eso no es cierto... sí que quiero a este niño -lloró-. ¡Por el amor de Dios! ¿Por qué estoy llorando?
    -Ahora estás muy alterada por tus hormonas, eso te pone muy sentimental -aseguró Manuel alargando una mano hacia ella.
    -¿Y has leído también en ese libro que me pondría cabezota?
    -No, pero recomienda al padre mostrarse comprensivo y tratar de apoyar a la madre.
    -Tú no tienes tacto.
    Una sonrisa divertida curvó los sensuales labios de Manuel. Lucero sintió que su corazón se aceleraba. Era tan atractivo que no podía apartar los ojos de él.
    -Todavía quiero casarme contigo -declaró Manuel-. Pero si tú tienes una solución mejor, dímela... mientras no implique que vas a tener al niño en una sillita todo el día, detrás del mostrador...
    -No, no es eso lo que deseo.
    -¿Entonces qué? ¿Dejarlo para salir tú a trabajar?
    -Pues...
    -¿Negándote a recibir mi apoyo financiero?
    -Manuel, yo...
    -No, escúchame -se impuso él-. Si no nos casamos este niño crecerá fuera de mi familia. Y no voy a mantenerlo en secreto, así que no creo que te agradezca el hecho de ser diferente del resto de los hijos que, algún día, tendré en mi futuro matrimonio... con otra mujer.

    alelucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 149
    Fecha de inscripción : 19/05/2013

    gracias...

    Mensaje  alelucerina el Vie Ago 16, 2013 5:39 pm

    AHI LES DEJO UNO MAS ESPERO Q LES GUSTE GRACIAS POR LEER...
    TAMBEIN LAS INVITO A QUE LEAN "UN BESO INOLVIDABLE" SE LAS RECOMIENDO..
    GRACIAS!!!
    avatar
    Danny Centeno
    Team2
    Team2

    Mensajes : 182
    Fecha de inscripción : 01/01/2013
    Edad : 22
    Localización : Nicaragua

    Re: LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Mensaje  Danny Centeno el Vie Ago 16, 2013 5:55 pm

    ¿POR QUE HASTA AHÍ? SUBÍ MÁS PLEASE!
    avatar
    ultra lucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 174
    Fecha de inscripción : 09/05/2012
    Edad : 18
    Localización : Venezuela <3

    Re: LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Mensaje  ultra lucerina el Vie Ago 16, 2013 6:05 pm

    ¡POR EL AMOR A DIOS SIGUELA! *O* affraid 
    avatar
    diana lucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 249
    Fecha de inscripción : 17/05/2012

    Re: LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Mensaje  diana lucerina el Sáb Ago 17, 2013 11:38 am

    siguelaaaaaaaaaaaaaaaaa

    alelucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 149
    Fecha de inscripción : 19/05/2013

    capitulo 42

    Mensaje  alelucerina el Dom Ago 18, 2013 6:07 pm

    CAPITULO 42
    Lucero se desinfló como si fuera un balón. Otra mujer significaba Helena. Helena, que odiaría a aquel niño cada vez que fuera a visitarlos. Helena que, viéndose al fin como madrastra, no dudaría en humillar y denigrar al hijo ilegítimo. Lucero sintió que se le encogía el estómago.
    -¿He dicho algo por fin que haya hecho mella en ti? -murmuró Manuel con voz de seda.
    -Quizá fuera un poco exagerada al decir que no te quería ni en bandeja.
    -Eso te ha quedado muy bien. ¿Significa acaso que sí vamos a casarnos? -inquirió Manuel con suavidad.
    -Tú no crees lo que te dije de Helena Teriakos, ¿verdad? -preguntó Manuel a su vez.
    -No -confesó Manuel en voz baja-. Podría mentirte con tal de hacer las paces contigo, pero no voy a hacerlo. Naturalmente comprendo que aquel día estuvieras enojada, no sabías nada de Helena, y ella... no se dio cuenta. Si ella lo hubiera sabido nunca se habría acercado a ti -Lucero apretó los labios. Era evidente que Manuel nunca iba a creer su versión. Conocía a Helena de toda la vida, y su confianza en ella era absoluta. ¿Cómo podía vivir con eso?-. Lucero... la noche en que descubriste que estabas embarazada tomé una decisión equivocada. Pensé que no era el momento más adecuado para contarte lo de Helena.
    -Pero quizá nunca me lo hubieras contado.
    -Tú ya tenías encima la suficiente presión. Y, de todos modos, el asunto de Helena era algo a lo que me tenía que enfrentar yo solo.
    -Te sentías culpable con respecto a ella -respiró Lucero tensa.
    -¿Y cómo crees que podía sentirme?
    -¿La... amas?
    -¿Qué tiene que ver el amor con esto?
    Aquello silenció a Lucero. Era una respuesta que decía mucho, y al mismo tiempo no decía nada. Amara o no a Helena se casaría con ella, pues esperaba un hijo. ¿Pero cuánto tiempo permanecería con ella? ¿Tendría Helena razón? Y, por otro lado, si se casaban, ¿qué tenía ella que perder? Sería su mujer durante una temporada, y su hijo sería legítimo. Aquello quizá no fuera importante socialmente, pero sí lo era para Lucero después de la experiencia de su padre.
    -Lo primero es el niño, después nosotros -declaró Manuel entonces, poniendo punto final a la discusión.
    Aquello sonaba a receta para el desastre a oídos de Lucero, pero lo que en el fondo le importaba en ese momento era que lo amaba.
    -Me gustaría casarme en una iglesia, y vestida de blanco. Así que si estabas pensando en un registro civil, lo siento.
    Seis semanas más tarde Lucero entraba en la iglesia para convertirse en la mujer de Chris. Llevaba un elegante vestido color crema que ella misma había pagado con sus ahorros. Era como un acto de fe en su matrimonio. Sólo había aceptado usar la tarjeta de crédito de Manuel para comprar los complementos.
    -Alguien tiene que llevarte al altar -le había dicho Chris por teléfono, desde Ginebra
    -Olvídalo... ¿qué crees que soy? ¿un artículo de consumo? ¡Soy una mujer casi del siglo veintiuno!
    -¿Y por qué esa mujer del siglo veintiuno me ha rechazado la penúltima noche antes de nuestra boda?
    -Quiero que nuestra noche de bodas sea algo especial. Dijiste que lo comprendías -le recordó Lucero.
    -Bueno, es que cambié de opinión hacia las dos de la madrugada, cuando tuve que tomar una ducha fría.
    Lucero caminó hacia el altar con aquel recuerdo y con una amplia sonrisa. No veía a los invitados que llenaban la iglesia. Aquél era su día. Y la ceremonia fue muy bonita. Bebió cada palabra que se dijo, cada instante. Pero también se apresuró a pronunciar cada promesa. En el fondo de su mente yacía la imagen de Helena Teriakos poniéndose en pie y suspendiendo la ceremonia en el último momento.
    Por desgracia a Lucero no se le ocurrió pensar que Manuel invitaría a Helena al banquete, de modo que fue un shock cuando la vio aproximarse a las puertas de la iglesia.
    -Estoy muy feliz por vosotros dos -comentó Helena-. Lucero, espero que no te importe, pero necesito hablar un momento con Manuel.
    Aquel nuevo aire de vulnerabilidad que había adquirido de pronto la morena resultó ser un toque mágico que afectó de inmediato a Manuel. Helena lo arrastró a un lado y Lucero se quedó sola, en la escalinata de la iglesia. Y con el correr de los minutos Lucero se fue poniendo cada vez más pálida, más tensa. Los invitados lo observaron todo. Lucero hubiera deseado morir de humillación. Finalmente el fotógrafo llamó a Manuel.
    -¡Señor Mijares, por favor...!
    Y sólo entonces Manuel volvió al lado de Lucero.
    -¡Lo ha hecho deliberadamente! -comentó Lucero impotente una vez que el fotógrafo hubo terminado su trabajo.
    -¿Quién? ¿De qué estás hablando?
    -¡De Helena!
    Un silencio espeso reinó entre ellos. ¿Cómo podía ser Manuel tan obtuso cuando se trataba de Helena? Él respiró hondo.
    -Helena es una buena amiga, muy buena -soltó Manuel con diplomacia.
    -¡Ah, creo que ya lo he entendido!
    -Entonces trata de entender esto también: no voy a permitir que nos pongas en un compromiso en público, ni a ella ni a mí. Y ésta es mi última palabra. Procura acostumbrarte antes de que pierda la paciencia.
    Y con aquella advertencia Manuel se volvió y comenzó a hablar con su padrino, Nathan Parkes. Lucero temblaba de ira. No podía creer que él se hubiera atrevido a hablarle así, que no comprendiera lo inoportuno del ruego de Helena.
    Manuel se volvió hacia ella poco después. Lucero levantó el mentón y dijo:
    -No puedes hablarme como acabas de hacerlo, Manuel.
    -¡Ah!, ¿no? ¡Tienes mucho que aprender de los hombres griegos! Y no dejaré de señalarte cuándo te equivocas.
    En aquel momento Lucero pensó que había aprendido lo suficiente. Estaba rabiosa. Pero lo cierto era que no creía estar equivocada. Sin embargo la duda comenzó a corroerla. Subieron a la limusina que los llevaría al Hotel Savoy, donde se celebraría la recepción. La actitud de Helena había sido inconveniente más que hiriente. Y probablemente se debiera más que nada a su inseguridad en su matrimonio y en Manuel.
    -Manuel, éste no es un momento fácil para mí... -murmuró Lucero. Manuel contempló aquella mirada confusa e inquisitiva, aquel cambio de actitud tan desconcertante para él-. No sabía que fuera a haber tantos invitados, apenas conozco a…nadie. Y además todos tus amigos y tus parientes esperaban que te casaras con Helena.
    -Sí, pero...
    -Manu, es perfectamente natural que se pregunten por qué te casas conmigo en lugar de con ella, y además tan de repente... -se ruborizó-. Y si han llegado a la conclusión a la que se suele llegar en estos casos... bueno, la verdad es que es completamente cierto. ¡Estoy embarazada! Es natural que me sienta muy sensible en un día como hoy -Manuel apretó la mano de Lucero con firmeza, inesperadamente. Sus ojos dejaron de tener aquella expresión fría y de distancia-. Por eso, quizá, me haya excedido con lo de Helena...
    -No -suspiró Manuel-. Una vez más yo me he apresurado a juzgarte, y lo siento. Te aseguro que no me había dado cuenta de cómo te sentías.

    alelucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 149
    Fecha de inscripción : 19/05/2013

    capitulo 43

    Mensaje  alelucerina el Dom Ago 18, 2013 6:08 pm

    CAPITULO 43
    Era maravilloso comprobar el efecto que causaba una pequeña explicación. Lucero observó a Manuel mientras levantaba su mano y se la llevaba a los labios. Su corazón pareció henchirse de pronto y latir acelerado, y una sincera y sencilla ola de júbilo la inundó.
    -Y encima ni siquiera tienes familia propia que te apoye -añadió Manuel serio.
    -A mi madre le hubiera encantado la ceremonia... -sonrió Lucero.
    -Diste en el blanco cuando dijiste que no tengo tacto -concedió Manuel atrayéndola a su lado y suspirando-. ¿Has hecho el amor alguna vez en una limusina?
    -¡Sí, por supuesto! ¡No deseo más que entrar en el Savoy con el maquillaje corrido y el pelo revuelto!
    -Podría persuadirte...
    -Pero no lo harás. Vas a resistir como un mártir hasta esta noche...
    En el hotel Lucero y Manuel saludaron a cada invitado que iba llegando. Lucero sostuvo una decidida sonrisa al ver aparecer a Helena, que se inclinó a besarla con total seguridad en sí misma y siguió su camino. Aquello enervó a Lucero.
    -Trata de comprender cómo se siente ella -observó Manuel.
    Lucero sonrió y se ruborizó. Le molestaba que Manuel tuviera que reprenderla cuando había tratado por todos los medios de mostrarse tranquila y amable. Sin embargo nunca había sabido ocultar sus sentimientos. Tenía la sensación de que sobre ella pesaba un estigma imborrable: Manuel creía que había mentido sobre lo ocurrido en su primer encuentro a solas con Helena. ¿Pero acaso no era posible que la morena hubiera perdido por una vez los nervios y que se arrepintiera?, se preguntó Lucero decidiendo ser más generosa con ella.
    Nathan Parkes le presentó a su mujer, SalIy. Era una pelirroja amable y extrovertida.
    -Me hubiera gustado conocerte antes de la boda, incluso pensé en llamarte, pero no me atreví. Supuse que estarías muy ocupada con los preparativos.
    -Lástima, me hubiera encantado -contestó Lucero. Tras las presentaciones y unos cuantos ratos de charla todos se sentaron a la mesa.
    -SalIy y Nathan son una pareja estupenda -comentó Lucero en un susurro, sentada en la mesa principal-. ¿Desde cuándo los conoces?
    -Desde los diecinueve años. Tuve un accidente de coche, y Nathan estaba de guardia como estudiante de medicina en el hospital -explicó Manuel curvando los labios en una sonrisa.
    -¿Qué es tan divertido?
    -Sólo tenía una contusión, pero mi padre estaba muy angustiado cuando llegamos -recordó Manuel-. Actuaba como si Nathan me hubiera salvado la vida, y desde entonces nos hicimos amigos. Me hubiera gustado que mi padre te conociera -añadió mirándola a los ojos intensamente.
    -No, no lo creo -respondió Lucero-. Tu padre te habría encerrado antes de dejar que te casaras con una persona como yo.
    -¿Qué quiere decir eso de «una persona como yo»?
    -Bueno, es sólo un modo de hablar. Tú siempre te viste protegido por tu familia, para mí, en cambio, fue todo lo contrario.
    -No es de extrañar que te cueste confiar en mí, después de eso.
    -No, la mayor parte de la gente en la que he tratado de apoyarme se ha desmoronado -confirmó Lucero.
    -Yo no me desmoronaré, Lu. Tienes que aprender a confiar en mí.
    Manuel había dicho aquello en serio, y sin embargo era él quien no confiaba en ella. O al menos su palabra no tenía para él el mismo peso y valor que tenía la palabra de Helena. No obstante no era el momento de pensar en ello. Por fin estaban casados, pero aún era pronto. El tiempo acabaría por resolver ese problema. Lucero no sabía que Manuel vería a Helena a menudo en el futuro, y era demasiado práctica como para arruinarlo todo a corto plazo sólo por aquello. Un matrimonio reciente era algo frágil. ¿No era una estupidez ponerlo a prueba sólo por Helena?

    alelucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 149
    Fecha de inscripción : 19/05/2013

    capitulo 44

    Mensaje  alelucerina el Dom Ago 18, 2013 6:09 pm

    CAPITULO 44
    Horas más tarde Lucero se cambió de vestido en una habitación reservada del hotel y se puso la ropa de viaje. Al volver a la sala de invitados Manuel la observó con una expresión de aprobación.
    -Bueno, ya es hora de que tires tu ramo de flores.
    -No, quiero conservarlo.
    Había tanta gente que quería despedirse de Manuel antes de que se marcharan de luna de miel que por un momento ambos se separaron. Lucero observó a Manuel de lejos reír a carcajadas, y sintió una punzada de júbilo al verlo feliz y relajado. Era la imagen perfecta de un recién casado. Pero justo entonces, detrás de ella, una fría voz señaló:
    -Me das lástima, Lucero. Hacer de mujerzuela en la cama no va a servirte para retener a Manuel, y no tienes nada más que ofrecerle, ¿no crees?
    avatar
    diana lucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 249
    Fecha de inscripción : 17/05/2012

    Re: LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Mensaje  diana lucerina el Lun Ago 19, 2013 1:23 pm

    :OOOOOOO siguela
    avatar
    Hicat
    Team1
    Team1

    Mensajes : 79
    Fecha de inscripción : 18/06/2013
    Edad : 22
    Localización : Venezuela

    Re: LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Mensaje  Hicat el Lun Ago 19, 2013 11:17 pm

    Esta es mi favorita, sin duda. Siguelaaaaaaaaaaaaa.lol! bounce 

    alelucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 149
    Fecha de inscripción : 19/05/2013

    capitulo 45

    Mensaje  alelucerina el Mar Ago 20, 2013 3:14 pm

    CAPITULO 45
    Lucero se quedó helada, paralizada. Después se giró y vio a Helena Teriakos de espaldas, acercándose a charlar con otra pareja a cierta distancia. Sin embargo Sally Parkes, a solo un paso y con la boca abierta, lo había oído y comentó:
    -Venía a despedirme de ti antes de que os marcharais y... ¿será cierto que he oído lo que he oído? ¡Dios mío, nunca pensé que esa mujer pudiera ser tan malévola!
    -Pues ahora ya lo sabes -respondió Lucero.
    -Ve a decírselo a Manuel inmediatamente -añadió Sally seria.
    -No, prefiero arreglármelas sola... -respondió Lucero mortificada-. Supongo que le he robado a su hombre, así que... no la culpo si me odia.
    -¿A su hombre? -repitió Sally frunciendo el ceño-. ¡Pero si ni siquiera salían juntos, no estaban comprometidos! No creerás que ha estado en casa todos estos años esperando a que Manuel le pidiera el matrimonio, ¿no? ¡Te aseguro que si hubiera podido cazar a otro antes no lo habría dudado!
    Lucero se sintió incómoda. No quería discutir sobre Helena. Sin embargo Sally parecía tener cuerda para rato:
    -Helena es toda dulzura cuando Manuel está delante, me gustaría que la viera cuando se da la vuelta. ¡Los hombres son tan ciegos a veces!
    -Sí -confirmó Lucero deseosa de cambiar de tema.
    -¿De qué habláis? -preguntó Manuel acercándose con una sonrisa y estrechando a su mujer entre los brazos. Lucero se puso pálida-. ¿Qué ocurre?
    -Creo que estoy un poco mareada -contestó Lucero con sinceridad.
    -En cuanto subamos al avión te irás a la cama. No debería de haber invitado a tanta gente, se me olvidaba que estás embarazada -comentó Manuel decidido.
    -¡Pero si estoy bien! -protestó Lucero deseando que la besara en lugar de tratarla como a una inválida.
    No obstante nada más subir al avión que los llevaría a Grecia, en donde pasarían un par de semanas, Manuel llevó a Lucero al camarote y ella se quedó profundamente dormida.
    -¡Basta! -musitó Lucero al sentir, bastante rato después, que alguien la molestaba.
    -Hush -susurró Manuel.
    Lucero, adormilada, deslizó una mano por debajo de su chaqueta. Extendió los dedos posesivamente por la camisa de seda y suspiro. Y creyendo que Chris estaba en la cama, a su lado, volvió a dormirse.
    Finalmente, al poco rato, se despertó y desperezó, abriendo los ojos y comprendiendo que Manuel la llevaba en brazos.

    alelucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 149
    Fecha de inscripción : 19/05/2013

    capitulo 46

    Mensaje  alelucerina el Mar Ago 20, 2013 3:15 pm

    CAPITULO 46
    -¿Que... a dónde?.
    -Has dormido bastante para no estar cansada, te has pasado el viaje durmiendo -explicó Manuel satisfecho.
    Lucero vio entonces que estaban llegando a la villa griega.
    -¡Por el amor de Dios! ¡Bájame!
    -No puedo. He dejado tus zapatos en el avión.
    -¿Y cómo diablos hemos pasado por el aeropuerto de Atenas?
    -Igual que ahora -rió Manuel-. Hubo un momento en el que se me ocurrió pensar que el hecho de que no tuvieras la estatura de Helena era una ventaja. ¡Contigo sí que puedo todo el camino!
    Lucero se quedó helada ante aquella desconcertante comparación. Manuel lo había dicho casi sin pensar. Se puso tenso, cerró los ojos y rugió en voz alta, comprendiendo lo que acababa de decir. Entonces Lucero hizo un enorme esfuerzo.
    -Está bien - sonrió tensa -. Ella ha sido parte de tu vida durante mucho tiempo, lo comprendo...
    -Siempre había creído tener tacto hasta el momento en que te conocí -confesó Manuel llegando a la puerta.
    -Bueno, es todo ese peloteo que te rodea lo que te ha confundido siempre -contestó Lucero.
    -No, no es eso, eres tú -la contradijo él-. Estoy tan acostumbrado a oírte decir lo que piensas en cada momento que cuando estoy contigo me relajo.
    -Eso es bueno -respondió Lucero.
    Al menos debía de serlo casi siempre, se corrigió en silencio. Sin embargo en aquel momento la comparación la hería. No sólo por su trivialidad, sino porque significaba que Manuel tenía a Helena en mente incluso el día de su boda.
    Al entrar en el hall Manuel la hizo volver a la realidad.
    -Me temo que tenemos compañía -suspiró.
    Dos diminutas damas, bien entradas en años y casi con idéntico rostro y sonrisa, los esperaban en el salón. Lucero creía haberlas visto antes, vestidas de negro, en el funeral del padre de Manuel. Él las saludó en griego, dejó a Lucero en el suelo descalza y le presentó a las hermanas gemelas de su abuela: Polly y Lefki.
    -Manuel no tiene madre que pueda darte la bienvenida -dijo Polly en inglés, con un pesado acento-. Por eso hemos venido a dártela nosotras.
    -A darte la bienvenida -repitió Lefki contenta.
    -Lefki, eso ya lo he dicho yo -la reprendió su hermana.
    -Pero no vamos a quedarnos mucho tiempo -añadió Lefki mirando a su hermana.
    Lucero no pudo evitar reír.
    Una abundante cena los esperaba en el salón. Polly y Lefki se sentaron juntas en un sofá. Eran tan pequeñas que los pies ni siquiera les llegaban al suelo. Discutieron entre ellas y, entre disputa y disputa, presionaron a Manuel para que comiera. Su amor hacia él era evidente. Cuando finalmente se marcharon Manuel la miró y se disculpó:
    -Lo siento. Polly y Lefki viven en la isla, y nunca han salido de ella. Comprendo que para mucha gente resultan excéntricas, salen poco de casa.
    -No, no te disculpes, yo las encuentro encantadoras.
    -Me alegro -contestó Manuel guiándola por las amplias escaleras y enseñándole un fabuloso dormitorio amueblado con opulencia donde comenzó a quitarse la chaqueta y la corbata.
    Observar a Manuel desnudarse le cortó la respiración. Lucero se quedó paralizada. Los ojos de ambos se encontraron llenos de brillo sensual. Lucero sintió que el corazón le galopaba. Desnudo, con aquel vello negro y brillante que era toda una fiesta para los sentidos, Manuel se acercó a ella a grandes pasos. Luego le desabrochó los botones de la chaqueta uno a uno y se la deslizó por los hombros.
    -Quiero volverte loca de pasión -dijo él con voz ronca.
    -Eso ya lo ha hecho mi imaginación... -confesó Lucero.
    Manuel le desabrochó el sujetador y curvó las manos para abrazar sus pechos llenos. Sonrió satisfecho al oírla jadear y rozó con los dedos los sensibles pezones. Y de pronto la empujó suavemente sobre la cama y se tumbó sobre ella. La boca de Manuel ardía sobre uno de aquellos pechos, su lengua era como lava. Una fiera respuesta provocó en ella gemidos y labios abiertos.

    alelucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 149
    Fecha de inscripción : 19/05/2013

    capitulo 47

    Mensaje  alelucerina el Mar Ago 20, 2013 3:17 pm

    CAPITULO 47
    Manuel levantó la cabeza con ojos hambrientos, crudos. Se apartó ligeramente y le quitó la falda y el resto de la ropa con manos impacientes. Sus ojos negros recorrían aquella desnudez sin ocultar su deseo. Lucero se sintió arder.
    -Eres tan perfecta que... tengo que tomar una ducha para tranquilizarme -confesó Manuel.
    -Yo también.
    Lucero se apoyó sobre Manuel bajo la cascada de agua en la ducha. Su cuerpo estaba débil y hambriento, pero su mente seguía tensa. No seguiría siendo perfecta durante mucho tiempo. Sus pechos, de hecho, estaban ya más llenos. Pronto el bebé haría magia con la esbelta figura que tanto le gustaba a Manuel. Perdería la cintura, se le hincharía el vientre. ¿Seguiría Manuel encontrándola atractiva entonces?
    -Dentro de unos meses pareceré un balón - musitó Lucero impotente, incapaz de callar ante su temor.
    -Hmm... -suspiró Manuel deslizando una mano por aquel estómago aún plano y jugando con los dedos-. Espero ese día con impaciencia.
    -¿Lo esperas con impaciencia? -repitió Lucero débilmente.
    Manuel se sentó en el asiento de la ducha y tiró de Lucero para sentarla encima. Ladeó la cabeza hacia atrás y dejó que las gotas de agua cayeran en todas direcciones sobre él antes de abrir los ojos y mirar de nuevo a Lucero. Una sonrisa amplia curvaba sus sensuales labios.
    -Supongo que debe de ser un sentimiento masculino. Tienes a mi hijo dentro de ti, y eso me vuelve loco de excitación.
    -¿En serio? -preguntó Lucero mirándolo perpleja. Manuel, con ojos brillantes como el oro, levantó a Lucero para volver a sentarla a horcajadas sobre él. Y observó divertido la reacción de ella al sentir su erección.
    -¡Oh...!
    Lucero se quedó de pronto sin respiración. Su cuerpo reaccionó con un violento entusiasmo al de él. Manuel la tomó de la cabeza y besó sus labios apasionadamente, con brevedad pero con hambre, excitándola al máximo.
    -Así que.. ¿qué crees que podemos hacer al respecto? -preguntó él con voz ronca.
    -Lo que tú quieras - susurró ella apenas capaz de mantener un hilo de voz.
    Manuel rió, gimió de satisfacción. Y se tomó sus palabras al pie de la letra. La urgencia de aquel deseo excitó y dejó perpleja a un tiempo a Lucero. Tras el clímax Manuel la secó con una toalla disculpándose y riendo a carcajadas al mismo tiempo.
    -No le digas nunca a nadie que consumamos nuestro matrimonio en la ducha -respiró él-. ¡No podría mantener la cabeza alta nunca más!
    -¿Y por qué?
    -Hubiera debido de ser más romántico -contestó él posándola sobre la magnífica cama-. Al fin y al cabo es nuestra noche de bodas -le recordó con un brillo en los ojos-. Es que sólo de pensar en que iba a hacer el amor contigo y sin ninguna protección por primera vez en mi vida me ha puesto... a tono.
    -Pues por mí perfecto que te pongas a tono -le confió Lucero riendo sofocadamente y alargando los brazos para atraerlo hacia sí.
    -Me gusta esto, me gusta que riamos incluso en la cama. Nunca antes había estado así -sonrió Manuel.
    Lucero se despertó hacia el amanecer. Deambuló medio dormida por el baño y se quedó un rato contemplando a Manuel mientras dormía. Por un segundo no pudo creer que fuera su marido. Se retiró el pelo de la frente y sonrió. Los miedos que habían atenazado su corazón la noche anterior le parecieron de pronto exagerados y remotos.
    Su cuerpo clamaba por el de él. Y él la deseaba a ella, no sólo al bebé. Ni siquiera el embarazo había conseguido enfriar su deseo. Y si sólo se hubiera casado por honor nunca habría mostrado tanto entusiasmo como amante. Manuel se había pasado la noche entera demostrándole, una y otra vez, que la encontraba deseable. Le había restaurado su confianza en sí misma. Lucero se deslizó en la cama al lado de Manuel suspirando. Se sentía increíblemente feliz.

    alelucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 149
    Fecha de inscripción : 19/05/2013

    capitulo 48

    Mensaje  alelucerina el Mar Ago 20, 2013 3:18 pm

    CAPITULO 48
    Una sonriente sirvienta la despertó a la mañana siguiente al abrir las cortinas. Eran más de las once, y Manuel no estaba. Lucero no podía creer que hubiera dormido tanto. Le llevaron el desayuno a la cama en una bandeja. Se sentía como una reina.
    Tras el desayuno, Lucero se miró al espejo y se apresuró a ducharse. Cuando terminó de secarse el pelo y de maquillarse se encontró con que alguien había deshecho su equipaje y guardado su ropa en el enorme vestidor.
    Se había comprado ropa de sport justo antes de la boda, así que se puso un vestido nuevo y bajó las escaleras.
    Entonces escuchó la voz de Manuel. Hablaba en voz alta, casi a gritos. ¿Estaría enfadado? Un hombre salió apresuradamente de una habitación hasta el hall. Miró a Lucero, se ruborizó y dijo algo en griego antes de marcharse. Lucero frunció el ceño.
    Manuel estaba en un despacho hablando por teléfono. Hablaba en griego y recorría la habitación furioso de un lado a otro. Lucero se quedó observándolo desde la puerta, y tras unos instantes sus ojos se desviaron hacia un periódico desplegado sobre la mesa. Era un periódico inglés. Manuel colgó el teléfono y se dio la vuelta. Entonces la vio.
    -Cristo... ¿qué estás haciendo tú aquí? -preguntó desconcertado.
    Pero era demasiado tarde. Lucero se había acercado al periódico lo suficiente como para reconocer una fotografía de su boda junto a otras más pequeñas, y entre ellas una de su padre, Tony Maynard, saliendo de un Mercedes. Era la primera vez que Lucero lo veía en el plazo de cinco años.
    -No creo que debas de leer esto, te vas a poner furiosa -dijo Manuel soltando el aire contenido.
    Lucero se quedó mirando el periódico atónita. Había una foto de la humilde calle en la que ella había nacido y se había criado. Y debajo ponía: «Desde la pobreza... hasta más allá de la avaricia. ¿Cómo? ¡Con un bebé de un millón de dólares!»
    -¡Oh, no... -exclamó Lucero temblando y sintiendo náuseas debido al shock y a la humillación por lo que todo el mundo leería esa mañana.
    avatar
    Alo_sibaja
    LMSmall
    LMSmall

    Mensajes : 14
    Fecha de inscripción : 29/04/2012
    Edad : 21

    Re: LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Mensaje  Alo_sibaja el Dom Ago 25, 2013 1:29 pm

    Otro caaaaaaap c:
    avatar
    Hicat
    Team1
    Team1

    Mensajes : 79
    Fecha de inscripción : 18/06/2013
    Edad : 22
    Localización : Venezuela

    OTRO CAPITULO POR FAVOR

    Mensaje  Hicat el Dom Ago 25, 2013 9:11 pm

    Alo_sibaja escribió:Otro caaaaaaap c:


    Sii queremos otro capítulo. Mas bien muchos mas
    avatar
    Alo_sibaja
    LMSmall
    LMSmall

    Mensajes : 14
    Fecha de inscripción : 29/04/2012
    Edad : 21

    Re: LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Mensaje  Alo_sibaja el Lun Ago 26, 2013 3:09 pm

    Hicat escribió:
    Alo_sibaja escribió:Otro caaaaaaap c:


    Sii queremos otro capítulo. Mas bien muchos mas


    Si muchos
    avatar
    diana lucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 249
    Fecha de inscripción : 17/05/2012

    Re: LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Mensaje  diana lucerina el Lun Ago 26, 2013 7:30 pm

    :O pobre!!! seguila!
    avatar
    Danny Centeno
    Team2
    Team2

    Mensajes : 182
    Fecha de inscripción : 01/01/2013
    Edad : 22
    Localización : Nicaragua

    Re: LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Mensaje  Danny Centeno el Lun Ago 26, 2013 8:11 pm

    Ayyyy pobreee :CCCCC || MÁS CAPÍTULOS POR FAVOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOR!
    avatar
    Hicat
    Team1
    Team1

    Mensajes : 79
    Fecha de inscripción : 18/06/2013
    Edad : 22
    Localización : Venezuela

    Re: LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Mensaje  Hicat el Mar Ago 27, 2013 9:11 pm

    Aquí sentada, esperando un día no muy lejanos el capitulo. pale pale pale pale pale pale pale pale pale pale pale Crying or Very sad Crying or Very sad Crying or Very sad Crying or Very sad Crying or Very sad Crying or Very sad Crying or Very sad 

    alelucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 149
    Fecha de inscripción : 19/05/2013

    capitulo 49

    Mensaje  alelucerina el Mar Ago 27, 2013 10:28 pm

    CAPITULO 49
    -No es precisamente el modo en el que me hubiera gustado anunciar la llegada de nuestro primer hijo -comentó Manuel en voz baja y cargada, apenas contenida.
    -No...
    -Si me hubieras avisado de cuánto escándalo había en tu pasado quizá habría podido protegerte y ocultar al menos una parte.
    Lucero se estremeció al escuchar cierta censura en el tono de voz de Manuel, pero al leer el artículo no pudo reprochárselo. Resultaba nauseabundo. Habían incluido en él toda la cruda verdad, pero también un montón de mentiras y de exageraciones.
    -Para empezar ni siquiera tenía idea de que tu madre y tú estuvierais casi marginadas en la ciudad en la que vivíais.
    -Manuel... era una ciudad muy pequeña, y mi madre era una madre soltera... no era aceptable para la gente - contestó Lucero aclarándose la garganta, a punto de llorar-. Y mi abuelo murió debiendo un montón de dinero a los comercios locales. Es imposible que contara con la simpatía de la gente en esas circunstancias. Además, cuando los vecinos veían a mi padre... bueno, todo el mundo sabía que estaba casado.
    -¿Por qué no me dijiste que tu padre rechazó a tu madre y se casó con una secretaria joven al poco de morir su primera esposa? -inquirió Manuel.
    Manuel parecía concentrarse en sus tristes antecedentes más que en las ofensas y crueles comentarios sobre su situación actual. Decían de ella que era una caza fortunas que había conseguido echarle el lazo a un hombre rico y que se había aferrado a él con las dos manos. Aquello la ponía enferma.
    -Lucero... -insistió Manuel.
    -Bueno, para ser sinceros... no es algo que me guste recordar precisamente - tartamudeó Lu herida -. Mi padre ni siquiera se molestó en decirle a mi madre que había otra mujer en su vida, ella se enteró por los periódicos. Y se quedó destrozada.
    -Sí, pero yo hubiera preferido saber por ti que se quitó la vida.
    -¡Eso no es cierto! -gritó Lucero volviéndose hacia él temblorosa y enfadada-. Estaba tomando medicamentos para la depresión, vivía en su pequeño mundo interior. Un día salió a la calle y llegó a un cruce casi sin mirar, y fue entonces cuando la atropellaron.
    Manuel la observó con ojos ardientes y puños cerrados.
    -Tú entonces tenías dieciséis años. ¿Cómo te las arreglaste sola siendo tan pequeña?
    -Mi adorado padre mandó a su abogado para que arreglara todo lo del funeral. Él no asistió, por supuesto.
    -Y luego, ¿qué? ¿Por qué dejaste el colegio?
    -¿Qué otra alternativa tenía? -preguntó a su vez Lucero sorprendida.
    -Tu padre debería de haberse asegurado al menos de que completaras tu educación...
    -¿Y por qué iba a hacerlo después de pasarse dieciséis años demostrándome que yo no significaba nada para él? Tenía miedo de que su mujer descubriera mi existencia y lo echara de casa. Todo el dinero era de ella -explicó Lucero.
    -¿Entonces qué hiciste cuando murió tu madre?
    -Vivíamos en un piso de alquiler, así que lo vendí todo y me marché a Londres. Estuve en un albergue hasta que encontré un empleo con el señor Barry. Y al año siguiente él me ofreció la casa de encima de la librería. Manuel, ¿por qué estamos hablando de mi infancia? -preguntó Lucero observándolo irritada-. Yo nunca te he contado ninguna mentira. Quizá no te contara todos los detalles, pero no te he ofendido.
    -En este momento desearía estrangularte -confesó Manuel con ojos negros brillantes-. Preferiría hablar de otra cosa, quizá así vaya calmándome.
    Lucero frunció el ceño llena de confusión. ¿Acaso la culpaba a ella por el artículo? ¿Pero cómo podía hacer algo así? Lucero finalmente se lo preguntó, segura de haberlo interpretado mal.
    -¡Por supuesto que te culpo! -replicó Manuel lleno de ira ante una pregunta que evidentemente consideraba estúpida.
    -Pero... ¿por qué?
    -Te han seguido la pista, Lucero. Si ahora mi imagen no es buena es porque tú, con tu falta de discreción, nos has traído toda esta infamia a los dos.
    -¿Falta de discreción? -repitió Lucero pálida.
    -¡Nathan ni siquiera le contó a Sally que estabas embarazada! Sabe que su mujer es una cotilla. Y ahora yo me entero de que mi mujer no sabe guardar un secreto. ¿A cuánta gente has ido contándole que estás embarazada?
    -¡A nadie!
    -No puede ser, se lo tienes que haber dicho a alguien, pongo la mano en el fuego por Nathan. La prensa nunca habría podido enterarse de todo esto tan deprisa si no hubiera sido porque ha salido de tu boca.
    Lucero recordó entonces haberle dicho a Pedro Fernandez que esperaba un niño e, inmediatamente, se ruborizó. Manuel la observaba atento, sin perder detalle. Pero la mente de Lucero siguió reflexionando acelerada. Pedro conocía su embarazo, pero no sabía nada sobre su infancia. De pronto se quedó inmóvil y lo comprendió todo de súbito. No podía creer que hubiera sido tan estúpida como para no adivinar antes quién estaba detrás de todo.
    -¿A quién? Lucero, quiero una confesión completa. Sólo entonces me calmaré -añadió Manuel haciendo una promesa poco seguro de cumplirla.
    Lucero lo observó en silencio. Si decía el nombre de la persona que, de hecho, era ya terreno peligroso dentro de su relación, Manuel estallaría. Sin embargo tenía que defenderse.
    -Lucero... -insistió Manuel.
    -¿Quieres de verdad saber quién creo que está detrás de todo esto? -preguntó Lucero tragando saliva-. En mi opinión la candidata más probable es Helena Teriakos -Manuel se quedó mirándola con ojos negros extrañados, como si pensara que estaba loca -. Tiene que haber sido ella, lo sabía todo de mi infancia, y me odia... -continuó Lucero valiente.

    alelucerina
    Team2
    Team2

    Mensajes : 149
    Fecha de inscripción : 19/05/2013

    capitulo 50

    Mensaje  alelucerina el Mar Ago 27, 2013 10:29 pm

    CAPITULO 50
    -¿Pero es que has perdido el juicio? -preguntó Manuel furioso, casi suplicante.
    -Si te sirve de consuelo te diré que Helena te ha utilizado a ti también -añadió Lucero incapaz de seguir escogiendo cuidadosamente las palabras-. Me dijo que era fácil hacerte sentirte violento, que te revolverías contra mí.
    -Estás tan devorada por los celos que ni siquiera puedes ver las cosas con objetividad, y mucho menos aún pensar con racionalidad...
    -En este preciso instante no estoy celosa, Mijares -declaró Lucero levantando el mentón-. Si Helena cruzara ahora esa puerta te avisaría de su visita sin rechistar.
    -¡Ya basta! -gritó Manuel.
    -¡No he terminado! -exclamó Lucero, cuya ira aumentaba al tiempo que la de él, inexplicablemente, parecía menguar-. ¡Te la mereces! ¡Desearía que te hubieras casado con ella! ¡Te habrías congelado en tu noche de bodas!
    Manuel respiró profundamente, despacio, y luego dijo:
    -Creo que ha llegado el momento en el que la luna de miel acaba mal.
    -No te soporto más, ni a ti ni a esa arpía -respondió Lucero.
    -Mala suerte -dijo Manuel con extrema tranquilidad.
    -¿Qué quieres decir con eso de mala suerte? -inquirió Lucero extrañada ante el cambio de actitud.
    -Eres mi mujer y no vas a marcharte a ninguna parte. De hecho, mientras demuestres que sigues teniéndole esa manía a Helena, te quedarás en la isla. Tengo que confesar que temblaba literalmente ante la idea de que vosotras dos os encontrarais. ¡Pero mírate! ¡Si estás casi saltando de rabia!
    -¿Y qué esperabas? -gritó Lucero con voz rota.
    Manuel puso un brazo decidido alrededor de su temblorosa figura.
    -Esto no es bueno para el niño...
    -¡Quítame las manos de encima!
    -¡Pero si apenas eres capaz de controlarte! Esto tiene que ser tu nivel de hormonas -decidió Manuel observándola con gravedad, aliviado de encontrar una explicación satisfactoria.
    -¿Mi... nivel de hormonas? -susurró Lucero.
    -En los primeros estadios del embarazo las mujeres son propensas a cambios emocionales que pueden requerir un apoyo y una comprensión extra por parte de los demás -Lucero abrió la boca atónita ante aquel comentario erudito-. He sido demasiado duro contigo - añadió obligándola a sentarse en el sofá.
    -Manuel... ¿a qué demonios estás jugando?
    -Te has alterado mucho al ver ese artículo -explicó Manuel sentándose a su lado-. Hubiera debido de ser más benevolente contigo, aunque le hubieras dicho que estabas embarazada a toda la plantilla del edificio Mijares International.
    -Bueno, ¿y qué?
    -¡Me he puesto tan furioso al ver cómo te atacaban en la prensa! -continuó Manuel atrayéndola hacia sí y estrechándola-. ¡Y saber todo lo que has tenido que pasar, desde tan pequeña, con esos padres tan egoístas! Eso me ha alterado mucho, desde luego. Pero gracias a Dios al hablarme de Helena he comprendido que esto se nos estaba escapando de las manos.
    -No puedo vivir contigo si no confías en mí.
    -Por supuesto que confío en ti... con una sola excepción -añadió Manuel sin vacilar-. Y no creo que haga falta que volvamos a discutir sobre esa excepción nunca más.
    Lucero respiró hondo. Lo único que tenía realmente era una derrota frente a Helena Teriakos. Sin embargo no podía insistir en sus acusaciones, no quería destruir su matrimonio antes incluso de que hubiera empezado. Helena ya se estaba ocupando de ello, y con éxito. ¿Cómo iba a enfrentarse a ella sin pruebas? ¿Acaso debía humillarse y pedirle a Sally Parkes que repitiera ante Chris lo que había oído? Lo cierto era que ningún comentario probaría nunca todas sus acusaciones contra Helena.
    -Y en cuanto a los periódicos mis abogados me han dicho que puedo demandarlos, y eso es exactamente lo que voy a hacer -continuó Manuel.
    -¿Para qué molestarte? -preguntó Lucero temblorosa, involuntariamente.
    -Si alguien te ataca a ti es como si me atacara a mí. Tu reputación está en entredicho, te defenderé.
    -Pues no te sientas obligado a hacerlo por mí -musitó Lucero-. Ya sabes lo que dicen, a palabras necias...
    -Tendrán que retractarse en privado de todo, y publicarlo después -continuó Manuel mirando de pronto el delicado perfil de Lucero-. Y tendrán que revelarme además su fuente de información.
    Lucero levantó la cabeza esperanzada, pero luego volvió a bajar la mirada.
    -Los periodistas jamás revelan sus fuentes -comentó.
    -Te sorprendería saber lo que son capaces de hacer a puerta cerrada cuando se ejerce sobre ellos la suficiente presión -aseguró Manuel-. ¿Cómo te encuentras?
    -Creo que... me gustaría estar sola -confesó Lucero. Manuel se puso tenso-. Lo siento, es lo único que quiero - añadió Lucero apartándose lentamente y poniéndose en pie-. Iré a dar un paseo.
    -Iré contigo.
    -No.
    Lucero pudo observar la frustración de Manuel, sentirla. Lo amaba, y mucho. De no ser así no hubiera sentido aquel dolor. Sin embargo necesitaba tiempo para calmarse y asimilar lo ocurrido.
    Lucero tomó el sendero que llevaba a la casita de invitados. En cuanto llegó a la playa de arena se quitó los zapatos y caminó hasta la orilla. El sol brillaba produciendo fuertes reflejos sobre el agua. Hacía más calor que en su última visita, pero eso le encantaba. Aquel sol parecía capaz de acabar con sus estremecimientos.
    Aquél era el primer día de su luna de miel, y sin embargo Helena había conseguido separarlos prácticamente. Manuel estaba ofendido, y ella se había convertido en su talón de Aquiles. Él era un hombre orgulloso, y Lucero no tenía deseos de que dejara de serlo. No obstante habían tenido otra discusión que no los llevaría a ninguna parte. ¿Cuántas más podría soportar su matrimonio antes de que Manuel decidiera que no tenían futuro?
    avatar
    Hicat
    Team1
    Team1

    Mensajes : 79
    Fecha de inscripción : 18/06/2013
    Edad : 22
    Localización : Venezuela

    Re: LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Mensaje  Hicat el Miér Ago 28, 2013 12:47 am

    Quiero el 51. 52 y los que le sigan, no dejes tantos dias sin subir capitulo, ale.Wink 

    Contenido patrocinado

    Re: LA NOVIA EMBARAZADA-- ADAPTADA---

    Mensaje  Contenido patrocinado


      Fecha y hora actual: Mar Mayo 22, 2018 9:21 am