Spaw's por siempre♥


    Una loca Atracción (Adaptada)

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    MelanieLucerina
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    Re: Una loca Atracción (Adaptada)

    Mensaje  MelanieLucerina el Dom Mar 31, 2013 3:00 am

    che es verdad que ya es el ultimo cap??
    no podes dejarlo asi hdp... ta muuuy bueno Smile
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    Re: Una loca Atracción (Adaptada)

    Mensaje  Danny Centeno el Dom Mar 31, 2013 1:22 pm

    Hola Very Happy ya que no pude subirles la primera parte ayer! pues porque andaba cansadisima.. aquí les subo la primera parte del final y en la noche el ultimo cap Wink
    ---------------------------------------------------------------------------------------
    Capítulo Final (1º parte)

    - ¡No!- gritó Lucero forcejeando. Pero él era demasiado fuerte y la echó sobre la cama.
    - ¡Tus quince minutos empiezan ahora!- dijo besándola con dureza.
    Lucero siguió luchando, pero él la apretaba más contra las almohadas, sujetando las muñecas con sus manos, sus piernas con las de él, y silenciando sus gritos con la boca, hiriendo sus labios mientras se retorcía bajo él.
    - ¡Por favor ! No me hagas mas daño...
    Él se puso rígido y levantó la cabeza.
    - ¿Más? Esta es la primera vez que te hago realmente daño ¿no?
    Ella apartó la cabeza con un sollozo y los ojos llenos de lágrimas.
    - ¿Lu?- Manu le giró la barbilla, forzándola a mirarlo- ¿Te he hecho daño así antes?
    - No- admitió ella temblororsa
    - ¿Entonces a qué te referías?
    Lucero intentó encontrar las palabras.
    - ¡Respóndeme, maldición!
    El miedo y la furia emanaron de Lu.
    - ¡Vete al diablo! Prefiero morirme que contarte lo que siento.
    - ¡Entonces muere!- Manu inclinó la cabeza- Pero muere de placer..
    Y volvió a besarla, haciéndola gemir en contra de su voluntad. Lucero abrió la boca y le abrazó del cuello, odiándolo, amándolo, besándolo con pasión, acariciando su pelo, su cuello...
    Sus cuerpos se entrelazaron. Manu llevó las manos a sus pechos acariciándoles mientras ella seguía gimiendo, chupándole los labios, intentando quitarle la corbata. ciega de deseo.
    Manuel le bajó la cremallera del vestido de encaje y se lo bajó por los hombros, viendo sus pezones duros.
    -¡Te odio!- susurró Lu, y gimió cuando él le puso las manos en los pechos- Oh, sí..si..

    Manuel volvió a besarla, tocando sus pechos con avidez, moviendo su cuerpo contra el de ella con un ritmo primitivo y sexual.
    Lucero ardiendo , odiándolo, deseándolo. Le desabrochó la camisa arrancándole los botones, quitándosela con furia, pasando las manos por su pecho desnudo.
    - ¿Me odias?-susurró el contra su lengua.
    - Sí, te odio!- Lu le acarició la espalda y bajó las manos a sus nalgas- ¡Te odio!.
    El gruñó y empezó a tirar del vestido, bajándolo hasta la cintura, caderas y muslos, Lu se retorció para ayudarle
    Desnuda exceptuando unas braguitas de seda, volvió a abrazarle, dejando que se colocara entre sus piernas, y sin dejar de besarle. Lucero sentía la necesidad del liberarse, No podía soportar más la tensión.
    -¡Me gustaría matarte!- exclamó besándolo y acariciándolo.
    - Espero que lo digas en serio- replicó él jadeante.
    - ¡Eres un sádico! Disfrutas con mi odio ¿verdad?
    - Mucho, Es la única respuesta emocional que me has dado.
    Ella gimió cuando Manuel le quitó las braguitas.
    - ¿Quieres que te toque?- preguntó Manu acariciando la cara interna de sus muslos, provocándola.
    - Si, sí...
    - ¡ Pídelo por favor!
    -¡Vete al diablo!
    - ¡Dilo!
    Ella intentó resistirse pero cuando su dedo rozó su carne húmeda y caliente, oyó su propia voz torturada.
    - ¡Por favor...
    Y luego gritó de satisfacción cuando el la tocó con decisión, metiéndose dentro de ella, quedándose quieto, haciendo que Lu se meciera contra su palma, con los ojos apretados, y sin dejar de gemir.
    El odio estaba muy cerca al amor, y Lu estaba cegada con los dos. Había perdido la cabeza completamente y necesitaba expresar sus sentimientos, físicamente o con palabras.
    Su cuerpo desnudo seguí meciéndose contra su palma.
    Y necesitaba expresar sus sentimiento. Se sentía como si hubiera vivido encerrada toda su vida y al fin hubieran caído los muros de su prisión.
    Si Manuel no la amaba, al menos ella tendría esa noche, ese momento y la liberación de las fuertes emociones que sentía por el.
    Al menos no se escondería. Al menos habría exigido sus derechos como mujer para amar, odiar, y darle a su cuerpo la satisfacción que necesitaba.
    - ¡Tómame! ¡Tómame!

    Manuel respiraba jadeante, y entonces apartó la mano para quitarse los pantalones. Y esa vez, oír el sonido de la cremallera no detuvo a Lucero.
    Manu volvió a ella desnudo y Lu casi se volvió loca de deseo, jadeando mientras sus cuerpos se unían por primera vez.
    - Si..si..- gimió al sentir su erección contra su carne húmeda y resbaladiza.
    Y entonces,Manuel entró en ella
    Lucero emitió un salvaje sonido de dolorosa satisfacción cuando sus cuerpos se unieron. Sintió que el dolor rasgaba sus entrañas , a pesar de ser delicioso, y pronto muy pronto se desvaneció en una intensa excitación mientras movía las caderas enloquecida. La libertad que sentía la volvió provocadora mientras disfrutaba con la carne dura dentro de ella , y el placer de sentir que la llenaba.
    -¡ Dime que me odias, Lucero!
    La mirada de Lu se había vuelto ardiente, obsesiva, llena de amor, odio y deseo. le susurró a Manu su odio mientras el daba empujones cada vez más deprisa. La respiración de Lucero se volvió agonizante, su cuerpo se puso rígido y cerró los ojos con fuerza al sentir que se acercaba el orgasmo.
    Explosionó en un delicioso éxtasis, sacando toda la furia , odio y desesperación de su vida, liberándola en espasmo violentos de placer mientras gritaba como una salvaje.
    Durante unos segundos, sonó como un animal embrutecido. Entonces, repentinamente, colapso, con los ojos aún cerrados, y respirando jadeante.
    Manuel la miró con el rostro desencajado como si pudiera morir de placer y cuando estuvo seguro de que ella se había calmado empezó a buscar su propia satisfacción, sujetándose a las caderas de Lu, y volviendo a empujar con fuerza.
    Al sentirle , ella gimió deliciosa-mente, adorando cada segundo hasta que él soltó un grito ronco de éxtasis y ella pudo ver sus ojos en blanco, su cuerpo tensándose y estremecerse , mientras salían de su garganta sonidos de placer.
    Cayó sobre ella, respirando con dificultad y su rostro contra su cabello estaba ardiendo. Lucero sintió una increíble ternura por él, y lo abrazó besando su hombro una y otra vez
    Todo el odio y la furia habían desaparecido. Era extraño como el sexo podía borrar esos sentimientos, dejando sólo sentimientos suaves y buenos, como el amor y la ternura.
    Las lágrimas llenaron los ojos de Lucero.
    No quería llorar y cerró los ojos, intentando evitarlo. Pero empezó a temblarle la boca. Y al instante las lágrimas empezaron a bañar sus mejillas.
    - Lucero- murmuró Manuel levantando la cabeza- Me ha...
    Ella apartó la cara, intentando ocultarle...

    - ¡Estas llorando! Lu, no por favor...
    - ¡No finjamos Manuel! ¡Tú no me amas más de lo que yo te amo a ti! Esto ha sucedido porque yo no he podido seguir resistiéndote y tú no estabas dispuesto a perder más tiempo conmigo.
    - Eso no es cierto ¿Por qué siempre tienes que pensar lo peor de mi? Te he hecho el amor porque tú lo has pedido.
    - ¡No me digas que esta noche habrías aceptado una negativa porque no te creo!
    - ¡No soy un violador! ¿Qué crees que habría hecho?¿ Forzarte en contra de tu voluntad? No seas ridícula , Lucero. Si no lo he hecho hasta ahora ¿Por qué iba a cambiar de repente?
    Los ojos de Lu se llenaron de más lágrimas
    - Por Kyra.- susurró
    Manuel suspiró profundamente y suspiró, inclinando la cabeza para darle un beso en la mejilla
    - No puedo creer que sigas pensando en ella ¿Crees realmente que yo estaría aquí, así contigo si..?
    - Mira, ya soy mayorcita.- le interrumpió Lucero, no queriendo oír lo mucho que él prefería estar con Kyra, y desesperada por demostrarle que no lo amaba como ocurría en realidad- Puedo aceptar que esto no nos lleve a nada. Puedo aceptarlo si nos decimos adiós y nos separamos...
    - ¿ Es eso lo que quieres?- preguntó Manuel, furioso de repente.
    Ella lo miró, con los labios temblorosos.
    - ¿No es lo que tú quieres?
    - ¡No!
    La esperanza nació en el corazón de Lucero...
    - Pero si todo que querías de mi era sexo..
    Manuel se quedó callado unos instantes.
    - Una vez te dije que creía que nunca me cansaría de ti. Sigue siendo cierto. Quiero hacerte el amor durante mucho tiempo, Lucero. Eres la amante más excitante que nunca he tenido, y quiero más, mucho más que una sola noche.
    El corazón de Lu se hizo añicos. De repente,lo que habían hecho, le pareció un error colosal, un terrible desastre.
    Él no la amaba . Pero ella a él Si!. .. Pero nunca se lo diría ni lo compartiría con él.Y nunca dejaría de amarlo.

    El miedo volvió su rostro pálido. Seguiría amándolo obsesivamente, haciendo el amor con él, y luego, cuando la aventura finalizara, cuando Manuel se cansara, Lucero tendría que seguir trabajando con su madre y viéndolo continuamente, Quedaría atrapada por su amor hacia él.
    Era un futuro intolerable después de un pasado intolerable
    Entonces lo miró a la cara y supo que tenía que ser valiente y fuerte, esa vez tenía que mantener su dignidad, no dejarse usar y humillar por un hombre que no la amaba.
    -De acuerdo. mintió forzando una sonrisa.- No puedo decir que el hacer el amor contigo no haya sido la experiencia más excitante de mi vida. Y sabes que no puedo resistirme a ti. Así que no discutiré contigo. Sólo tendré que aceptar que es lo que sentimos y aprovecharlo lo mejor posible.
    Manuel la miró como si ella le hubiera clavado un cuchillo y se quedó muy blanco.
    - Pero estoy tan cansada, querido- susurró, Lucero, sabiendo que volvería a llorar si se quedaba mucho más tiempo con él- Ha sido un día largo para los dos. ¿Te importaría si ahora me marcho a mi habitación?- le dio un beso en el hombro- Es muy tarde y..
    - ¡Sí, me importaría!- exclamó mirándola con furia- Quiero volver a hacerte el amor.
    - ¡No, Manuel!
    - ¡Cállate!
    Entonces inclinó la cabeza para besarle furioso mientras su cuerpo cobraba vida de nuevo en su interior, duro y palpitante, y sus manos se movían sobres sus pechos y sus muslos
    - No..- susurró Lu con los ojos llenos de lágrimas,- Por favor...
    Manuel la besó con más fuerza y ella empezó a llorar suavemente , mientras la agonía desgarraba su corazón al pensar en hacer el amor con él en esas horribles circunstancias.
    - No puedo..-dijo con voz temblorosa.
    El dejó de besarla y la miró.
    - ¿Por qué lloras?
    - No lo sé- mintió- Creo.. creo que ha sido la impresión de hacer el amor por primera vez.. ¿ No puedes entenderlo?
    Manu se puso rojo..
    - Si.. claro..perdóname.
    - Necesito tiempo para acostumbrarme..Estoy emotiva y sensible.
    El asintió con dureza.
    - Muy bien. Vuelve a tu habitación. No quiero hacer el amor con alguien que esta llorando. Es demasiado aburrido.
    Ella puso gesto de dolor pero el no lo notó porque en ese momento estaba saliendo de ella.
    - Vete a la cama- le dijo tumbándose de espaldas- Nos veremos por la mañana.

    Lu sintió como si le hubiera dado un puñetazo, pero ella había empezado con eso, así que tenía que continuar. ¿no?
    Intentando no llorar por el horrible dolor que sentía con su corazón, se bajó de la cama y se vistió sin dejar de temblar, mientras Manuel observaba en silencio.
    Y de pronto decidió que no volvería verlo. Así que quería memorizar cada milímetro de su cara. le miró , sabiendo que siempre le recordaría como estaba en ese momento, con el pelo alborotado, los ojos brillantes de furia, las mejillas sonrosadas y la boca sedosa.
    - Buenas noches.- susurró sintiendo los ojos llenos de lágrimas.
    - ¿Tienes que ser tan fría? ¡Acabamos de hacer el amor! ¡Ven y dame un beso de buenas noches!
    Ella lo hizo sentándose en la cama a su lado, mirando con amor obsesivo, acariciando con una mano los contornos de su rostro ruso.
    Entonces inclinó la cabeza y lo besó con pasión cerrando los ojos.
    - Lu.. - susurró Manuel , tumbándola en la cama a su lado, besándola con el mismo ardor mientras enredaba las manos en su pelo.
    Ella gimió angustiada pero lo abrazó con desesperación
    Entonces Manuel levantó la cabeza y la miró con fuego en los ojos.
    - Quédate conmigo esta noche, Lu
    - No puedo- susurró ella-
    - Por favor- le sujetó la cara entre las manos- No puedo soportar que te marches así.
    - Yo no puedo soportar tener que marcharme. Pero debo hacerlo.
    - ¡Bien! ¡Al diablo contigo!
    Ella se puso blanca.
    - ¡Vete!- gritó Manuel- ¡Desaparece de mi vista!
    Las lágrimas empezaron a caer por las mejillas de Lu. Se levantó de la cama y salió corriendo de la habitación.
    ¿Cómo podría vivir con ese dolor? Con manos temblorosas consiguió abrir la puerta de la suite, cegada por las lágrimas
    Tendría que acostumbrarse. Ir detrás de él no serviría de nada. Ya lo había aprendido en el pasado
    La suite esta en silencio. Lucero entró silenciosamente en su dormitorio, con las lágrimas llenando su cara, y sacó la maleta del armario.
    Tardó tres horas en hacerla. Lloraba con tanta fuerza que tenía que parar a ratos y tumbarse en la cama, llorando hasta que creyó que moriría.
    Y por supuesto, no durmió, y nunca una noche se le hizo tan larga.

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    Re: Una loca Atracción (Adaptada)

    Mensaje  MelanieLucerina el Dom Mar 31, 2013 10:09 pm

    ya es de noche y no esta el final que pasooo???
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    Re: Una loca Atracción (Adaptada)

    Mensaje  Danny Centeno el Lun Abr 01, 2013 12:34 am

    Capítulo Final (2º parte)
    Amaneció en San Petersburgo. La mesa delante de Lucero estaba llena de cartas a medio escribir. Al principio, intentó explicar su marcha y por qué él no debía seguirla. Pero sus palabras resultaron demasiado emotivas, y temió hacer el ridículo, especialmente con él, el hombre al que amaba y respetaba. Ella sólo podría vivir con eso si lo trataba con dignidad.
    Pero tampoco podía marcharse sin decirle lo que sentía, porque eso sería injusto. El había hecho mucho por ella. Había cambiado su vida, curando viejas heridas, llevándola a un futuro para el que ella no había estado preparada, y enseñándole tanto sobre la vida que Lu no volvería a ser la misma.
    Manuel se había portado mal con ella, pero también había sido bueno, y se merecía más que una marcha silenciosa.

    Así que al final sólo escribió una frase
    :
    Estoy enamorada de ti.
    Se quedó mirándola un rato. No había necesidad de firmarla. Lucero se la dejaría sobre su almohada, metida en un sobre y con el nombre de él escrito fuera.
    Manuel posiblemente sonreiría, o al menos se sentiría triunfante cuando lo leyera. Aunque él conocía su pasado, y sabía lo mucho que a Lucero le asustaba enamorarse. Quizás entendiera lo que ella intentaba decir, y si tenía algo de humanidad, no intentaría seguirla.
    El tiempo pasaba, y ella tenía que asegurarse que salía ese día del país. Así que llamó a la oficina de Londres de British Airways y tuvo suerte. Consiguió el último billete en el vuelo de las once de la mañana de San Petersburgo a Londres.
    En ese momento eran las siete de la mañana, y tenía que salir de la suite antes de que Xenia se despertara. Así que metió en su maleta las cartas a medio escribir, temiendo dejarlas por si a él se le ocurría mirar en la papelera, y luego se puso su americana.
    Dejó la nota para Manuel en la almohada y la estudió en silencio unos instantes. Luego fue al salón, escribió una carta de despido y disculpa sobre la chimenea y esperó que Xenia lo entendiera.
    Salió de la suite, fue al ascensor y bajó al vestíbulo. Se acercó a recepción y pidió un taxi para ir al aeropuerto.
    Cuando llegó, Lucero le pidió al conductor que la llevara por la plaza de San Isaac y el Palacio de Invierno, para poder echar un último vistazo a su adorado San Petersburgo.
    Era maravilloso, especialmente con la luz de la mañana. Allí sucedieron tragedias mayores que la suya. Cientos de campesinos murieron para que se construyera la ciudad. El Zar Alejandro II asesinado, fue llevado al Palacio de Invierno para morir allí. La Revolución llenó las calles y llevó a un nuevo orden y la muerte del zar.
    Y al final, su bisabuela abandonó la ciudad llena de humo con una hija de cuatro años, una cajita de música y los recuerdos de su amado príncipe.
    Quizás ella estuviera sufriendo de un amor no correspondido, pero debía ser valiente. Al menos era joven, libre y llena de vida.
    Entonces el taxi salió de la ciudad, y Lu sintió un gran dolor al decirle adiós a San Petersburgo y a Manuel.

    En el aeropuerto, sólo pudo sentarse y esperar, hasta que anunciaron su vuelo por los altavoces.
    Lu se levantó, con la tarjeta de embarque, el billete y el visado en la mano, que no dejaba de temblarle. Empezó a caminar hacia el control de pasaportes, con el rostro pálido y frío.
    —¡Lucero!
    Se quedó quieta, horrorizada, dando media vuelta para mirar y viendo a Manuel corriendo hacia ella.
    —¡No! —le gritó cuando llegó a su lado—, ¡Vete, por favor! ¡No puedo soportarlo!
    —¡Lu, no lo entiendes! —la sujetó con fuerza de los hombros—. He leído tu nota y…
    —¿Y no ves que me tengo que marchar? Si me quedo sólo sufriré.

    Estoy enamorado de ti.
    Lucero se calló, mirándolo con incredulidad.
    —Te amo —dijo con voz temblorosa—. Te he amado todo el tiempo.
    Me enamoré la primera vez que te vi en aquel ascensor, mirándome con tus ojos extraños, pero no me di cuenta en ese momento. No me di cuenta de que te amaba hasta la primera noche que fui a tu piso… —se calló y respiró profundamente—. ¡Di algo, por el amor de Dios! ¡Dime que no he hecho el ridículo más espantoso!
    Lu le echó los brazos al cuello y empezó a besarlo.
    —Oh, yo también te amo. Manu, te amo, te amo….
    Él la besó con amor, y no con pasión, abrazándola con fuerza.
    —No puedo creer que esto esté sucediendo —dijo Lu feliz—. No puedo creer que sea real.
    —Ni yo. Estaba tan acostumbrado a luchar contigo que no pude creer lo que leí en tu nota. Tuve que leerla varias veces antes de creerlo. Casi pensé que era una mentira y que la escribiste para proteger mis sentimientos después de tu marcha.
    —¿Cómo pudiste creer eso? Después de lo de anoche, cuando me marché…
    —¿Pero no ves que fue lo de anoche lo que me crucificó? No podía evitar hacer el amor contigo pero nunca debí hacerlo sin decirte al principio lo que sentía.
    —También me crucificó a mí —susurró Lu—. He estado toda la noche llorando y no he dormido.
    —Yo tampoco. El modo en que lloraste, te marchaste y accediste a ser mi amante sin amor… Quise matarme. No podía soportar que sólo te atrajera yo físicamente, que nunca tendría tu amor.
    —Pero yo sólo me comporté así porque tenía miedo de decírtelo. Te amaba y tenía que salir de tu habitación antes de desmoronarme.
    —Entonces pensabas marcharte para siempre, ¿verdad?
    —Sí. Cuando hicimos el amor con tanta furia y odio, aunque fue excitante a la vez, el vacío después fue demoledor.
    Manuel inclinó la cabeza y la besó con ternura.
    —Por favor, deja que te compense por todo. Deja que te haga el amor como debe ser, con amor verdadero… Vamos al hotel. Necesito estar a solas contigo.

    Manuel le pidió su maleta a los empleados de las líneas aéreas y quince minutos más tarde, estaban en la calle. La limusina esperaba.
    — ¿Cuándo te diste cuenta de que me amabas? —le preguntó Manuel dándole la mano mientras se dirigían al coche.
    — Lo supe desde el principio —admitió Lucero sonriendo.
    — Oh, mi amor…
    Y Manu volvió a besarla.
    El chófer esperó pacientemente hasta que volvieron a separarse. Metió la maleta en el maletero y los dos entraron en la parte trasera como dos niños, riendo, besándose y abrazados.
    — ¿Y cuándo te lo admitiste a ti misma? ¡Necesito saber el momento exacto!
    — Anoche. Tenía miedo de decirlo porque me parecía peligroso.
    — Yo también tenía miedo. No eras la única.
    — Y yo que estaba convencida de que sólo querías sexo.
    — Tu miedo trabajó en mi favor. Al principio me resultó fácil fingir, pero cuanto más lo creías tú, más duro se volvía. No dejaba de pensar que nunca tendría la oportunidad de decirte la verdad. Y al final sufrí tanto que quise hacerte daño, porque pensé que así a lo mejor te forzaba a que me dijeras que me amabas.
    Ella le sonrió, llena de amor.
    — Funcionó, ¿no? Eso es exactamente lo que hice al final.
    — Sí —Manuel la besó—. Menos mal.
    — Lo hice porque no podía dejarte simplemente, sin palabras. Tú has hecho mucho por mí. Tenía que hacerte saber que me marchaba con el corazón lleno de amor, no de odio, orgullo ni miedo. Sólo amor.
    —Debiste saber que yo te amaba también.
    — Sí, lo supe —dijo suavemente—. No sé cómo y no llegué a aceptarlo.
    — Y en el fondo yo sabía que tú me amabas. Pero era una sensación extraña e inexplicable. Lo sentía aunque no hubiera pruebas de amor. Sólo lo sabía.
    —¿Hubo algo en particular que me delatara?
    Él la miró.
    —Tus ojos… el modo en que me mirabas… de un modo tan oscuro y obsesivo… ¿Cómo podía mirarme así una mujer y no amarme?
    Lucero se acurrucó entre sus brazos, sin dejar de darle besos.
    Por fin llegaron al hotel. Entraron de la mano en el vestíbulo de mármol. Todo parecía diferente, maravilloso y lleno de vida.
    Se besaron en el ascensor mientras subían y se dirigieron a la habitación de Manuel.
    Entraron y se besaron apasionadamente mientras se desnudaban.
    Cayeron sobre la cama, susurrándose su amor, moviéndose juntos con intensidad. Hicieron el amor con amor verdadero y ternura, y de un modo tan intenso y personal que Lu sollozó durante el orgasmo.
    Cuando colapsaron, Manuel no dejó de besarla.
    —Creo que he estado solo toda mi vida. No me di cuenta hasta que te conocí. Ahora que te he encontrado, no quiero perderte.
    Ella le acarició el pelo.
    — No me perderás a menos que dejes de amarme.
    — Eso nunca sucederá. Mi vida sólo tiene sentido con tu amor.
    —Yo siento lo mismo.

    El teléfono sonó en ese momento. Manuel dijo una palabrota.

    —Vaya, debí desconectarlo —lo tomó—. ¿Da?… Oh, hola, Kyra —hizo una mueca—. No, me temo que no puedo… Sí, estoy muy ocupado… Bueno, durante el resto de mi vida en realidad…

    Lu lo miró con inseguridad y celos.

    —Eso es… —siguió diciendo Manuel —. Lucero.. Bueno, eso espero… ¡Claro que hablo en serio!… No, no se lo he pedido, pero estaba a punto.

    Lucero lo miró, esperanzada y nerviosa.

    —Nada de rencores, Kyra… Lo entiendo mejor de lo que crees… No hacen falta explicaciones…. Sí, ya nos veremos… Cuídate… Dosvedenya.

    Manuel colgó y volvió a besarla.

    —Era Kyra. Quería que nos viéramos, para explicarme por qué se comportó como lo hizo hace años. Lo irónico es que ha estado hablando de modo seductor. Obviamente ha cambiado su manera de pensar. Pero a mí no podría interesarme menos, y por supuesto le he dicho que no.

    — ¿Y por qué le has dicho que no… ? —susurró Lu aguantando la respiración.

    — Porque estoy enamorado de ti, Lu. Y quiero pasar el resto de mi vida contigo.

    — Le has hablado de pedirme algo…

    — ¿Bueno, qué crees tú que es? —murmuró Manu sonriendo—. ¿Te lo pido aquí o prefieres que te pida en matrimonio en la plaza del Palacio de Invierno?

    — ¡Oh, Manu! —ella cerró los ojos y enterró la cara en su cuello—. Sí, me casaré contigo. Para toda la eternidad.

    — ¿Y cuando muera seguirás amándome?

    — Te esperaré en las sombras del más allá —susurró—. Volveré contigo en la próxima reencarnación. Seré tuya para siempre, y te reconoceré por tus besos…

    — Y yo te reconoceré cuando conozca a una mujer con extraños ojos Marrones que me mire con esa pasión…

    Lucero lo besó, y cuando el cuerpo de Manuel se excitó dentro en su interior, ella pensó en todo lo malo que le había sucedido en la vida, y de pronto lo vio maravilloso y mágico porque la había llevado a ese momento, junto al hombre que aliviaría su soledad para siempre con su amor................. Con su amor obsesivo.


    - FIN -
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    Re: Una loca Atracción (Adaptada)

    Mensaje  AnyeMl el Mar Abr 02, 2013 9:20 am

    Awwws´lo ameee! estuvo hermoso el final <3
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    Re: Una loca Atracción (Adaptada)

    Mensaje  Tefiiz el Miér Abr 03, 2013 12:57 am

    recién he tenido tiempo para leerla
    y pfff..!! que hermosa wn
    te lo prometo fascinante ..!
    y tristecita de que ya haya acabado Sad
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    Re: Una loca Atracción (Adaptada)

    Mensaje  Danny Centeno el Miér Abr 03, 2013 1:03 am

    Gracias lindas por leerla Wink

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    Re: Una loca Atracción (Adaptada)

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